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Compromiso de la UE en políticas comerciales

  • Joan Pere Plaza, 16 de Septiembre de 2019
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políticas comerciales
Cecilia Malmström, Comisaria de Comercio de la UE, y Luis Planas, Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Política Territorial y Función Pública del Gobierno de España durante el acto "Diálogos con los ciudadanos". / Foto: Joan Pere Plaza

La Comisión Europea y la Fundación Carlos de Amberes organizaron el pasado martes 10 de septiembre en Madrid un debate con la ciudadanía sobre la agenda comercial de la UE y el futuro de la integración europea.

Cecilia Malmström, Comisaria de Comercio de la UE, y Luis Planas, Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y también Ministro de Política Territorial y Función Pública del Gobierno de España, ofrecieron una interesante panorámica de conjunto sobre la encrucijada en la que se encuentra en estos momentos el comercio internacional. El acto formó parte de los diversos Diálogos con los Ciudadanos programados por la Comisión Europea y estuvo auspiciado por la Fundación Carlos de Amberes, en Madrid.

A pesar de las diferencias en sus cargos y funciones, la Comisaria Malmström y el Ministro Planas, ambos en funciones, coincidieron en una premisa central: en el actual contexto global, marcado por la incertidumbre y en el que, día tras día, aparecen nuevas noticias acerca del pulso comercial que están manteniendo EEUU y China o las negociaciones sobre el Brexit, la UE debe, por vocación pero también por necesidad, asumir un rol activo en la arena de la gobernanza del comercio mundial.

Para la Comisaria Malmström, la UE es un eslabón crucial en las cadenas de valor globales y, en consecuencia, esas y otras tensiones en el escenario internacional acaban afectando de manera significativa a las empresas y consumidores europeos, de ahí que la Comisión Europea no puede permitirse vacilaciones o dudas. Es por ello que la Comisión (recordemos que es esta quien asume la competencia en materia de política comercial y la que negocia en nombre de los Estados miembro) haya venido desarrollando un rol muy activo en esa esfera, lo que se ha concretado en dos líneas estratégicas complementarias. Por un lado, la protección y refuerzo del esquema multilateral de comercio; por el otro, la consolidación y ampliación de las relaciones comerciales bilaterales.

La UE busca liderar el grupo de aquellos países que, lejos de hacer suyos los argumentos favorables a la reducción de los intercambios comerciales y el impulso de medidas proteccionistas, siguen entendiendo que el comercio entre naciones no es solo positivo desde un punto de vista económico, sino que lo es en términos de estabilidad del sistema internacional. Tanto o más importante que el intercambio de bienes y servicios, lo es la consolidación de un esquema de organismos internacionales comunes, sustentados en unos valores y unas reglas de juego compartidos. A la postre ello debería conducir a la generación de una mayor confianza recíproca que debería permitir abordar problemas globales, que no entienden de fronteras políticas, como son el cambio climático y, más genéricamente, el desarrollo sostenible. En opinión de la Comisión, es imprescindible que la Organización Mundial del Comercio recupere su rol central en la gobernanza global del comercio y salga de la vía muerta en la que se encuentra en la actualidad, entre otros motivos, por el bloqueo de la selección de los nuevos miembros de su Órgano de Apelación.

En este sentido, la Comisaria Malmström mostró su convencimiento que, en los próximos meses, la UE hará todo lo posible para acercar posiciones y desescalar tensiones en este y otros asuntos, con socios imprescindibles como son los Estados Unidos o China.

Acuerdo UE-MERCOSUR

Mientras tanto, la Comisión seguirá con su estrategia de extender y modernizar su ya tupida red de acuerdos bilaterales de la UE, no solo con países en vías de desarrollo, sino también con otros socios comerciales relevantes como, por ejemplo, el recientemente firmado acuerdo con Mercosur.

Ambos ponentes coincidieron en la importancia de este acuerdo por motivos muy diversos. El Ministro Planas lo calificó de acuerdo “equilibrado globalmente” y exhortó a los productores y consumidores comunitarios, y en especial a los españoles, a no concebirlo de manera defensiva sino de manera ofensiva: no como una amenaza, sino como una oportunidad. La Comisaria Malmström, a su vez, subrayó que el acuerdo con el Mercosur se sitúa en línea con otros acuerdos también recientes (Canadá o Japón, entre otros), a los que describió como acuerdos modernos, en el sentido que buscan asegurar un acceso a nuevos mercados a las empresas europeas de forma comprensiva, lo que incluye necesariamente ámbitos como la inversión extranjera y el acceso a los concursos públicos.

La Comisaria Malmström y el Ministro Planas apuntaron también que, con el acuerdo con Mercosur, se demuestra hasta qué punto la UE está incorporando a la agenda comercial, no solo los intereses de los actores económicos sino de todo tipo de actores sociales. Así, el Ministro Planas subrayó que ante algunos miedos planteados por ciertos sectores de consumidores, por ejemplo, las reglas de entrada de cualquier producto originario de Mercosur seguirán siendo las reglas comunitarias y que no va a haber, ni puede, cambios en tal sentido. La Comisaria Malström evocó también su esperanza de que los acuerdos comerciales negociados y concluidos por la UE sirvan de palancas de cambio en la lucha contra desafíos globales. Recordó, en este sentido, que el acuerdo con Mercosur recoge una referencia explícita a las obligaciones y compromisos internacionales contraídos por las partes en la materia de lucha contra el cambio climático y la deforestación y que evidentemente incluye los compromisos que Brasil asumió en el Acuerdo de París de 2016. Es más, sugirió que un incumplimiento por parte del gobierno de Jair Bolsonaro podría incluso poner en riesgo la propia ratificación del acuerdo, ya que tanto el Parlamento Europeo o incluso algún Estado miembro podrían oponerse a ella.

Cambio de cartera

El acto coincidió con la fecha del anuncio de la composición definitiva del nuevo Colegio de Comisarios presidido por Ursula von der Leyen y en el que Josep Borrell asumirá un papel destacado como Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. En cuanto a la Comisaria Malmström, tras su exitoso mandato al frente de la cartera de Comercio (que siguió a un mandato anterior en la segunda Comisión Barroso como Comisaria de Asuntos de Interior) no repetirá en el cargo. De hecho, la cartera de comercio será retomada por Phil Hogan, hasta ahora Comisario de Agricultura y Desarrollo Rural. La elección del irlandés para un puesto tan trascendental en las negociaciones del Brexit, con o sin acuerdo de salida, no parece casual.

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