Bioinformática

¿Cómo puede la Bioinformática ayudar contra la COVID-19?

  • Hafid Laayouni, 28 de Abril de 2020
  • 1 min de lectura
Bioinformática COVID-19
Foto: Pixabay (Geralt)

Hafid Laayouni, jefe de estudios del Grado en Bioinformática, explica cómo las herramientas bioinformáticas serán claves para encontrar los fármacos que nos permitirán vencer al coronavirus que nos ha confinado en nuestras casas las últimas semanas.

La Bioinformática es el uso intensivo de la computación, las matemáticas y la estadística en el estudio y resolución de los problemas biológicos y médicos. La computación intensiva, combinada con el Big Data y la Inteligencia Artificial puede acelerar la búsqueda de soluciones a la actual pandemia.

Bioinformáticos de todo el mundo están proporcionado información crítica para ayudar a desarrollar medicamentos, herramientas de diagnóstico y, finalmente, una vacuna para vencer la COVID-19.

El primer avance bioinformático en esta batalla fue el detalle de la secuencia biológica del nuevo coronavirus. El genoma de la COVID-19 y la estructura de su enzima proteasa han sido secuenciadas y aclaradas por un consorcio de institutos de investigación chinos. Esta información es crucial para el esfuerzo de desarrollo de fármacos. La comparación de la secuencia completa de la COVID-19 con los genomas de sus parientes cercanos es esencial para entender su capacidad patogénica, su letalidad y realizar predicciones sobre el curso inmediato del brote.

Usando la información preliminar del genoma del virus, los científicos han desarrollado herramientas de diagnóstico con reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa (RT-PCR). Para la síntesis en el laboratorio, las secuencias de DNA (llamadas primers o cebadores) que son imprescindibles para el diagnóstico, los investigadores han usado las herramientas rutinarias en bioinformática basadas en el método de alineación de secuencias. Esto demuestra que la bioinformática ha desempeñado un papel en los primeros esfuerzos para desarrollar el protocolo de laboratorio para diagnosticar la COVID-19.

La búsqueda de la ansiada vacuna se está beneficiando, sin duda, de las bases de datos públicas tanto de productos químicos, como de componentes activos disponibles. Los científicos pueden aprovechar los métodos computacionales basados en la inteligencia artificial para alterar rápidamente los candidatos a medicamentos. Esto se puede hacer modificando la estructura química de los medicamentos de coronavirus existentes con herramientas de química computacional. Las supercomputadoras modernas pueden simular la complejidad de la reacción bioquímica en la célula y acelerar el análisis de datos epidemiológicos, una ventaja que nunca estuvo al alcance de la comunidad científica hasta el momento.

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