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Sostenibilidad

Innovación para la gestión de residuos desde el aire

Cada año, los vuelos generan millones de toneladas de residuos

  • Llúcia Ribot, 16 de Octubre de 2019
  • 4 mins de lectura
Innovación para la gestión de residuos desde el aire Zero Cabin Waste
Foto: Shutterstock

“Nos disponemos a iniciar el despegue. Por favor, abróchense los cinturones. Relájense y disfruten del vuelo”. Antes de que te des cuenta, los asistentes de vuelo te ofrecerán algún snack o bebida. No te precipites, es posible que quieras saber que eventualmente se convertirán en residuos y por qué son un problema.

En los últimos años, la preocupación mundial por las emisiones de carbono de los aviones ha aumentado, ya que los vuelos producen gases de efecto invernadero (principalmente CO2) al quemar combustible que contribuyen al calentamiento global. Pero, ¿alguna vez se te has preguntado cuántos residuos generamos como pasajeros en un avión? La respuesta no te dejará indiferente. Por un lado, tenemos la basura procedente de los periódicos, servilletas, botellas de plástico, comida que se ha caído al suelo o la envoltura de plástico de los auriculares, entre otros. Mientras que, por otro lado, tenemos los residuos de catering que provienen de las comidas, snacks y bebidas ofrecidas a bordo.

Todos los días, un pasajero medio genera 1,43 kg de residuos a bordo, según IATA.

Ahora, piensa en el impacto ambiental de los residuos generados en la cabina de los aviones de este modo: según un estudio piloto en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, realizado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), todos los días, un pasajero medio genera 1,43 kg de residuos a bordo. El 23% de los cuales son alimentos y bebidas intactos y otro 17% está compuesto de materiales reciclables, como botellas de plástico y periódicos. En 2018, esto ha equivalido a aproximadamente 6,1 millones de toneladas de residuos generados en cabina. Pero aún hay más: a medida que el mundo se ha vuelto más rico, el transporte aéreo se ha vuelto más barato y sin una regulación más inteligente “los volúmenes de residuos generados en cabina podrían duplicarse en los próximos 10 años”, advierte IATA. En consecuencia, algunas aerolíneas están trabajando para cambiarlo.

El sector de las aerolíneas ha reconocido la importancia de reducir, reutilizar y reciclar los residuos generados en la cabina de sus operaciones de vuelo. Además, las aerolíneas buscan cada vez más mejorar su gestión de residuos, al tiempo que conectan con las preocupaciones de los pasajeros sobre el impacto de los plásticos de un solo uso en el medio marino.

Soluciones para el sector de la aviación

A medida que los esfuerzos del sector de la aviación aumentan alrededor del mundo, también lo hace su cobertura en los medios. Recientemente, el periódico The New York Times ha dedicado un artículo destacado a los esfuerzos realizados en todo el mundo para hacer frente a los residuos generados en cabina. A modo de ejemplo, el periódico se ha hecho eco de la iniciativa de una firma de diseño británica que ha remodelado una bandeja de comida reemplazando el plástico por materiales renovables como café molido, hojas de plátano y madera de coco. La misma iniciativa ha recibido cobertura en BBC News, que ha citado al diseñador del producto, Jo Rowan: “Se trata tanto del peso como de los residuos. Cuando se trata de volar, un peso más ligero significa menos emisiones”. Así, tratan de “matar dos pájaros de un tiro”.

Pero, ¿qué pasaría con las sobras de esta bandeja de comida cuando los residuos aterrizaran en un aeropuerto? Según IATA, todos los residuos generados en cabina están sujetos a controles nacionales de gestión de residuos que limitan la contaminación, pero muchos países también han introducido restricciones a los residuos de comidas de vuelos internacionales para proteger su sector agrícola. “Las comidas de una aerolínea se preparan utilizando estrictos estándares de higiene y control de calidad, originalmente diseñados para los astronautas de la NASA, pero las regulaciones a menudo conducen a la incineración de todos los desechos de la cabina con una capacidad limitada para reutilizar y reciclar”, como señalan desde IATA. Por ejemplo, la legislación española solo contempla que los residuos generados en vuelos no comunitarios sean destinados a vertederos o incineración.

Life Zero Cabin Waste

Entonces, ¿no deberíamos profundizar en el sistema de gestión de residuos de las aerolíneas con un enfoque integral? Entre las iniciativas mencionadas en ambos medios, podemos encontrar el trabajo realizado por la Cátedra UNESCO de Ciclo de Vida y Cambio Climático ESCI-UPF, que busca de mejorar la gestión de los residuos generados en cabina. Actualmente, la Cátedra está trabajando en la iniciativa, probablemente, más amplia a nivel internacional para abordar el problema: el proyecto del programa Life de la Unión Europea “Zero Cabin Waste”*, desarrollado por la aerolínea más grande de España, Iberia, junto con Ecoembes, Gate Gourmet (GG), Ferrovial y ESCI-UPF.

“Identificar la composición de los residuos y su origen es esencial para planificar una gestión eficiente y diferenciada para conseguir una mejora sustancial de todo el proceso”, dice Blanca-Alcubilla.

Life Zero Cabin Waste tiene como objetivo mejorar la gestión de los residuos reciclables y orgánicos generados por el catering a bordo: “Nuestro objetivo es crear un modelo integrado para separar adecuadamente estos residuos a través de una perspectiva del ciclo de vida, mientras contribuimos a reducir la huella de carbono asociada a su generación, y la actual gestión inadecuada de los mismos, y a establecer las bases para su replicación a través de protocolos estandarizados”, explica Gonzalo Blanca-Alcubilla, investigador de la Cátedra UNESCO ESCI-UPF responsable del proyecto. Gracias a ello, Iberia pretende reciclar el 80% de los residuos generados en las cabinas en sus vuelos, evitando emitir 4.340 toneladas de CO2 al año, lo que equivale a las emisiones de 340 vuelos Madrid-Barcelona.

Con este fin, los investigadores de la Cátedra han analizado cerca de 4.000 kg de residuos generados en 145 vuelos a Madrid, encontrando que el 33% corresponden a residuos de alimentos, el 28% son residuos de cartón y papel, y aproximadamente el 12% de plástico. “Identificar la composición de los residuos y su origen es esencial para planificar una gestión eficiente y diferenciada para conseguir una mejora sustancial de todo el proceso”, dice el investigador. “Tras estudiar los distintos flujos de residuos generados en cabina, ahora podemos proponer medidas de minimización eficientes e implementar una separación correcta de residuos, así como su recolección y tratamiento”, añade.

Según el director de la Cátedra y coautor del estudio, Pere Fullana i Palmer, los resultados de este análisis han demostrado que el uso de carros de residuos bi-compartimentados para separar los materiales reciclables a bordo del resto es deseable para obtener un flujo de residuos recuperable limpio. Además, suprimir alimentos impopulares de los menús, identificados analizando las sobras, también podría reducir la cantidad de residuos generados. Mientras tanto, los investigadores de la Cátedra continúan trabajando en el diseño de un sistema de gestión de residuos más sostenible.

 

 

 

 

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