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Ciencia en la COP25

Informe especial del IPCC: Océano y criosfera

  • Llúcia Ribot, December 06th, 19
  • 4 mins de lectura
Informe especial del IPCC: Océano y criosfera
Foto: Pixabay (Hildebrandt)

Con motivo de la Cumbre del Clima COP25 en Madrid, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha presentado el Informe Especial sobre el Estado del Océano y la Criosfera en un Clima Cambiante, que llama a la acción para gestionar los riesgos del cambio climático.

Según la ONU, los ecosistemas marinos, las zonas costeras y las sociedades humanas se están viendo gravemente afectados por los efectos de la subida mundial de las temperaturas en los océanos, que no dejan de aumentar. Este es uno de los temas claves que se debaten estos días en la Cumbre del Clima COP25, en Madrid, llamada a ser uno de los encuentros más importantes desde la COP21, cuando se adoptó el Acuerdo de París de 2015.

Los expertos reunidos estos días en Madrid no dejan de recordarnos que los océanos juegan un gran  papel en nuestras vidas.  Cubren el 71% de la superficie del planeta, regulan el clima de la Tierra y son los pulmones de nuestro planeta, ya que generan la mayoría del oxígeno que respiramos (el oxígeno de una de cada dos inspiraciones viene de los océanos, según datos de la ONU). Además, se calcula que albergan el 90% de la biodiversidad mundial, proporcionando valiosos servicios a los seres humanos como alimentos, energía, agua, empleos y beneficios económicos. Sin ir más lejos, sectores como la pesca y la acuicultura, por ejemplo, sustentan los medios de vida de entre el 10 % y el 12 % de la población mundial.

Informe clave

Para conocer el estado de los efectos del cambio climático sobre el océano y la criosfera—las partes de la superficie de la Tierra donde el agua se encuentra en estado sólido, incluyendo el hielo del mar, el hielo de lagos y ríos, los glaciares, las capas de hielo y terreno congelado (que incluye el permafrost)—, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha publicado recientemente el Informe Especial sobre el Estado del Océano y la Criosfera en un Clima Cambiante (SPROCC, por sus siglas en inglés), que evidencia los beneficios de la limitación del calentamiento global al nivel más bajo posible, de acuerdo con el objetivo que los gobiernos se marcaron en el Acuerdo de París.

El Informe presenta proyecciones de los efectos de los fenómenos meteorológicos intensificados por el cambio climático en los océanos, las zonas costeras y sus ecosistemas. Asimismo, destaca que las medidas de adaptación pueden generar muchos beneficios combinados en diferentes escalas. Pero, advierte de que algunas soluciones de adaptación podrían verse limitadas si no se mitiga suficientemente el cambio climático. Los efectos del cambio climático actúan como multiplicadores de amenazas combinándose con otros efectos causados por el hombre, tales como el desarrollo costero insostenible, la alteración de los hábitats y la sobreexplotación de los recursos marinos vivos. Estos efectos amenazan los medios de vida y la seguridad alimentaria, según recoge la ONU.

Con el objetivo de centrar la atención en este tema crucial para avanzar la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, el presidente del IPCC, Hoesung Lee, ha presentado el Informe durante la COP25. En su presentación, Lee ha llamado la atención acerca del papel de los océanos para nuestra supervivencia como especie: “El océano y la criosfera de nuestro planeta nos sustentan, pero están bajo la presión de las actividades humanas”. Además, ha destacado que “el océano abierto, el Ártico, la Antártida, y las altas montañas pueden parecer muy lejanas a la gente. Pero dependemos y estamos influenciados por ellas directa e indirectamente en muchos sentidos: el tiempo, el clima, comida, agua, energía, comercio, turismo, diversión y turismo, bienestar, salud, cultura e identidad”.

En este contexto, reducir urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger y restaurar los ecosistemas y administrar cuidadosamente los recursos naturales permitiría preservar el océano y la criosfera como una fuente de oportunidades para apoyar la adaptación a cambios futuros, limitar las amenazas a los medios de vida y ofrecer múltiples beneficios sociales adicionales, advierte la ONU.

La presentación del Informe en la Cumbre del Clima permite proporcionar a los responsables reunidos en Madrid el máximo conocimiento científico disponible para empoderar a los gobiernos y las comunidades a tomar medidas de emergencia para gestionar los riesgos del cambio climático y mejorar la resiliencia a través de opciones adecuadas a cada contexto. Además, se trata del primer informe del IPCC que señala la importancia de la educación para mejorar la cultura general sobre el cambio climático, los océanos y la criosfera.

COP Azul

Debido a su compromiso con la conservación de los océanos, esta COP ha sido bautizada como la COP Azul. Y hoy, en especial, la jornada ha estado dedicada a dar visibilidad a la importancia de preservar los océanos y la criosfera, así como el agua como recurso de primera necesidad. En particular, desde el Pabellón de España instalado en la COP25 se han acogido varias sesiones comprometidas con la situación del océano. Durante las sesiones, diversos expertos procedentes del ámbito de la ciencia, organizaciones intergubernamentales, representantes de gobiernos y empresas han dialogado y compartido sus perspectivas y experiencias, proponiendo además acciones para abordar los problemas climáticos relacionados con el océano. 

“Esta es la COP Azul. Hemos estado ignorando el ecosistema oceánico durante años. Por ello, ahora nos centramos en la ciencia antes de tomar algunas decisiones muy serias de cara a 2030”, ha dicho el embajador Peter Thomson, enviado especial de las Naciones Unidas para los Océanos.  Por su parte, Jean-Pascal Van Ypersel, ex copresidente del IPCC ha sintetizado las advertencias del Informe en una sencilla enumeración: “Es real, somos nosotros, los expertos están de acuerdo, es malo, pero hay esperanza y el océano tiene un papel”.  La importancia de la evidencia científica ha sobrevolado todos los debates, en los que se ha enfatizado la necesidad de escuchar qué dice la ciencia para comenzar a actuar desde ahora, “cuanto antes, mejor”.

Queda claro que la ciencia debe estar detrás de la acción política en esta Cumbre, por ello, científicos como la Dra. Lisa Levin del Instituto Scripps de Oceanografía (Universidad de California, San Diego, Estados Unidos) participan activamente en las sesiones. “Sabemos que el cambio climático está afectando a ecosistemas oceánicos clave. Tenemos que pensar en mitigar y adaptar nuestras actividades en los océanos internacionales”. Justamente de esto va la COP25, de definir esfuerzos en materia internacional, que nos comprometan de forma nacional, para lograr limitar el aumento de la temperatura media del planeta en 1,5°C.

Ahora falta ver si las personas con capacidad de decisión escuchan qué dice la ciencia y trasladan sus advertencias a la legislación, a la regulación.

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