LCA4Climate

El hidrógeno limpio en el punto de mira de los inversores

Hidrógeno inversiones
Planta de producción de hidrógeno en Islandia. /Foto: Shutterstock (Glenmore)

La lucha contra el cambio climático y los compromisos de descarbonización están incentivando el uso de energías renovables para llevar a cabo la tan esperada transición energética. Entre estas, una de las que está ganando más adeptos es el hidrógeno.

Desde hace un tiempo, algunas empresas han empezado a implementar el hidrógeno como fuente de energía alternativa, aunque no siempre es tan sostenible como parece. A día de hoy, el 95% del hidrógeno que se produce en el planeta proviene de combustibles fósiles. Para lograr los objetivos de descarbonización, la mayor parte del hidrógeno producido tendría que ser azul o verde, ya que es el único completamente limpio. Este último tipo se obtiene mediante electrólisis y se puede comprimir, licuar, almacenar y transportar.

Sin embargo, por ahora, el hidrógeno verde es bastante caro ya que no es fácil de transportar y durante el proceso de extracción se pierde una gran cantidad de energía. El elevado coste económico le hace perder competitividad, pero hay que tener en cuenta que, dentro de muy pocos años, la opción de pagar derechos por contaminar dejará de ser rentable para las empresas, que se verán forzadas a adoptar otro tipo de energías más caras, pero más limpias.

Por estos motivos, no son pocas las compañías que han empezado a presentar proyectos para desarrollar la compleja cadena de suministro que tiene que facilitar la producción y distribución del codiciado hidrógeno verde y, a su vez, contribuir a hacerlo más asequible.

Los últimos cálculos indican que, sólo en Europa, las inversiones acumuladas en hidrógeno renovable hasta 2050 podrían oscilar entre 180.000 y 470.000M€ y que el sector podría emplear de manera directa e indirecta hasta un millón de personas. De ser así, el hidrógeno limpio podría cubrir el 24% de la demanda mundial de energía para 2050.

En el caso de España, la implementación del hidrógeno verde se hará, en una primera fase, a través de 1.500M€ provenientes de fondos públicos. Por el momento, se han presentado más de 500 proyectos para optar a estas ayudas. Entre estos, destacan las propuestas lideradas por empresas tan relevantes como Iberdrola, Enagás, Endesa, Repsol, Naturgy o Acciona.

La intención de estos proyectos es conseguir desarrollar una cadena de proveedores capaz de competir internacionalmente. Por eso, Jaime Martín Juez, director corporativo de tecnología y corporate venture de Repsol, señala la importancia de hacer propuestas en las que se cubra una demanda clara y así garantizar la viabilidad de los proyectos. En este sentido, las empresas españolas están apostando por un enfoque muy práctico: ofrecer una opción sostenible a aquellas industrias que ya utilizan este gas.

Con todo, el creciente interés por el hidrógeno limpio y la avalancha de inversiones y proyectos que está atrayendo ha levantado algunas críticas. José Luis García, responsable del Programa de Cambio Climático de Greenpeace, considera que antes de impulsar una nueva energía renovable habría que atender otras demandas ya existentes que se están dejando de lado. Entre ellas, cita las mejoras en la eficiencia energética, la electrificación del sistema y la implantación de renovables a gran escala. Además, critica el hecho de que muchas de las empresas que están intentando liderar la transición hacia el hidrógeno limpio son las que hasta ahora se han lucrado con la explotación, distribución y comercialización de los combustibles fósiles.

Sea como sea, aún es pronto para decir si fructificarán (y cómo lo harán) los distintos planes para implementar el hidrógeno limpio y si Europa será capaz de liderar esta transformación, pero parece ser que la determinación para ello es clara.

We also recommend you