Investigación

Transparencia en la UE

Comunicar la incertidumbre científica

  • 22 de Mayo de 2019
  • 1 min de lectura
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Foto: energepic.com, Pexels

La incertidumbre es inherente al estudio científico: solo podemos centrarnos en un pequeño subconjunto de la naturaleza y, por tanto, obtenemos una perspectiva incompleta. Por ello, es necesario identificar y comunicar la incertidumbre, un objetivo que persigue la red EU-ANSA, que se reúne estos días en Viena, Austria.

La incertidumbre se encuentra en todas las disciplinas y tiene varias definiciones y perspectivas, según la Red de Agencias de la UE para el Asesoramiento Científico (EU-ANSA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, sus esfuerzos se centran en la incertidumbre científica: “la expresión de la falta o limitación del conocimiento científico que se podría reducir con datos o información adicionales”. EU-ANSA es una de las subredes que trabajan bajo la tutela de los responsables de la red de agencias de la UE, que permite un diálogo entre el personal científico senior de agencias con un fuerte componente científico en su trabajo y que proporcionan asesoramiento científico y técnico a las instituciones de la UE, los Estados Miembros y a otros responsables políticos relevantes de la UE.

EU-ANSA proporciona asesoramiento científico a los políticos de la Unión Europea sobre un amplio abanico de disciplinas que van desde la salud pública hasta la igualdad de género. Todas las agencias de la red comparten y evalúan las evidencias científicas, además de identificar y comunicar la incertidumbre inherente al proceso científico. Al hacerlo, se garantiza que los responsables de la formulación de políticas comprendan mejor la solidez de la base de evidencia presentada y que la política resultante se tome sobre la base de una elección totalmente informada.

Corresponde a las agencias de la UE tratar de ofrecer un sentido de la “confianza” en las pruebas y los consejos científicos que se producen.

Aunque se puede caracterizar y manejar la incertidumbre científica, probablemente nunca se puede eliminar completamente, apuntan desde EU-ANSA. “Hay diferentes tipos de incertidumbre científica y hay muchas razones por las que se ha producido, incluyendo datos insuficientes, variabilidad estadística, ‘representatividad’ de datos para poblaciones generales o pruebas contradictorias”, añaden. Corresponde a las agencias de la UE tratar de ofrecer un sentido de la “confianza” en las pruebas y los consejos científicos que se producen, teniendo en cuenta que los responsables de la toma de decisiones los utilizan para desarrollar una política; además de identificar y definir la incertidumbre científica. Entre las principales incertidumbres identificadas por EU-ANSA se incluyen las derivadas de la normativa, de la planificación del trabajo y del diseño del estudio, de la representatividad y fiabilidad de los datos utilizados, de su interpretación y extrapolación, y de la claridad de los mensajes clave a transmitir.

EU-ANSA destaca que la mayoría de las agencias pertenecientes a la red identifican y analizan las incertidumbres en el proceso de asesoramiento científico para la formulación de políticas, y que aunque no se pueda aplicar un enfoque estandarizado considerando el abanico de temas, mandatos, contextos políticos y otras variables de la red EU-ANSA, el intercambio de experiencias y buenas prácticas y de documentos de orientación es muy interesante para abordar este proceso. Permitiendo un enfoque más adecuado a las demandas de cada organismo y sus agentes políticos.

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