Bioinformàtica

El poder del algoritmo

Walter Sanseverino, CEO de Sequentia Biotech reflexiona sobre las oportunidades del sector

  • Pelayo Corella García, 12 de Juny de 2019
  • 3 mins de lectura
Algoritmo Sequentia
Walter Sanseverino cofundador y CEO de Sequentia Biotech. / Foto: Archivo ESCI-UPF

Sequentia Biotech es una spin-off nacida de un centro de investigación público en el ámbito universitario. En apenas seis años, han estado involucrados en unos 400 proyectos. Una hiperactividad fruto de las ganas y la pasión de sus creadores. Hablamos con uno de ellos, Walter Sanseverino.

Para este napolitano de nacimiento y barcelonés de adopción, el mundo de la empresa era algo ajeno a su realidad, con un doctorado a cuestas y muchas ganas por impulsar la investigación, veía cómo se podía ir más rápido. Para ello había que crear una estructura y una empresa que dinamizara los procesos de trabajo habituales. Y no debió de ser fácil dar ese paso, teniendo en cuenta que en el mundo de la investigación aún hoy existen ciertos recelos ante el sector privado y, en particular, a que este monopolice el conocimiento y lo intente monetizar.

Pero Walter Sanseverino, cofundador y CEO de Sequentia Biotech, entendió que, si quería hacer más cosas y más rápido, debía alejarse de lo público, pues en ese ámbito “todo es más lento” y el proyecto que empezaba a pergeñar en su cabeza “requería de mayor flexibilidad”.

Fue, en sí mismo, tal y como recuerda en un encuentro con ESCIUPFNews, “un verdadero desafío”, pero tenía de su parte la compañía y complicidad de su socio, Riccardo Aiese Cigliano, la pasión, las ganas y la energía por desarrollar una empresa que abarcase diferentes ámbitos de actuación.

Los inicios fueron intensos: “empezamos como científicos y tuvimos que reciclarnos en ámbitos de gestión empresarial, cerrando tratos y partenariados” entre otras muchas cosas. Sanseverino reconoce que sin la ayuda del entramado de apoyo a la emprendeduría de Barcelona Activa o ACCIÓ hubiera sido todo mucho más complicado.

De hecho, recuerda como al principio otras muchas iniciativas murieron por el camino. Y es que, como él mismo reconoce, “tener éxito es difícil, pues no es suficiente tener conocimiento del ámbito de actuación”, en su caso, la investigación y el desarrollo de algoritmos y software para tratar los datos ómicos que se derivan de la secuenciación del ADN. Su supervivencia se debió a que fueron capaces “de acumular conocimientos transversales y ser muy flexibles y pragmáticos”.

Entendieron algo que ahora Sanseverino tiene claro: “para trabajar en el ámbito privado, tenías que ser sumamente resolutivo, pues lo que quiere la empresa es solventar necesidades concretas”.

¿Y cuáles son esas soluciones que Sequentia Biotech ofrece? Tal y como recuerda este investigador/emprendedor italiano, el ADN está en todos los seres vivos, desde personas a animales y plantas, con lo que el estudio del genoma permite interpretar y comprender mejor qué soluciones ofrecer a determinados problemas.

Cuatro divisiones

El reto es mayúsculo, pero no por ello menos apasionante. Ante la ingente cantidad de datos, se requiere el desarrollo de algoritmos y programas específicos diseñados ex profeso que permitan interpretar problemas, algunos hoy aún desconocidos. Son tantos los retos, tantas las oportunidades, viene a decir el CEO de Sequentia, que en la empresa han tenido que segmentar el trabajo en cuatro áreas claramente diferenciadas: Health, Green, Research y Training.

En la primera, clínicas, hospitales y farmacéuticas son sus clientes preferenciales. Se trabaja en la línea de conseguir la tan cacareada medicina personalizada para conseguir medicamentos y tratamientos específicos que se adapten mejor a las características genómicas de cada paciente.

La división Green, que es en la que más trabajan, ofrece el know-how y las herramientas necesarias para que empresas del sector sean capaces de producir mejores semillas y que estas sean más resistentes, lo que repercute en una mejor alimentación pues esas semillas mejoradas requieren de menos pesticidas y el consumidor final, en última instancia, ingiere alimentos más sanos y naturales.

Sanseverino se detiene en este punto para aclarar que eso en ningún caso es la alteración genética, pues en Europa está prohibida, “lo que se estudia y se impulsa es la mejora natural”, sentencia. Eso sí, la situación que se genera es ciertamente confusa, pues es cierto que, en Europa, recuerda el CEO de Sequentia Biotech, “no se pueden producir productos genéticamente modificados, pero sí los importamos”. En definitiva, el sistema cojea y no impera la lógica por una legislación con numerosas vías de agua por falta de controles.

Las otras dos divisiones de la empresa, Research y Training, tienen mucho que ver con el origen de los dos fundadores: como investigadores que son, no quieren dejar de lado la generación de conocimiento y Sanseverino recuerda que, con 15 personas en la empresa, han sido capaces de generar más de 30 papers que han sido publicados en revistas de primer orden, como Nature o Science.

El caso es que, dada la velocidad de crucero a la que va este sector, con constantes avances, son numerosas las empresas las que quieren estar al día y reducir el gap entre la realidad del sector y el know-how más nuevo. Adicionalmente, también tienen en su seno a investigadores que están desempeñando su tesis o colaboraciones con proyectos de finales de máster. Es pues, una empresa con doble alma: la de facilitar soluciones a empresas e instituciones y dinamizar y aplanar el acceso al conocimiento y la formación por parte de futuros profesionales.

Para acabar, Sanseverino recuerda cómo se inició todo: a sus 17 años no sabía exactamente qué hacer con su vida, qué camino profesional escoger. Hasta que se percató de algo importante: le interesaba conocer y entender cómo funcionamos, quiénes somos y por qué somos como somos. Esa era la respuesta que le interesaba: la biología y el desarrollo de la computación hicieron el resto. Eso sí, siempre hay nuevas dudas, nuevas metas que perseguir. Inició una senda que no tiene fin y que se retroalimenta constantemente. Pero él se siente feliz. Ha puesto su particular grano de arena en un sector revolucionado y que está en disposición de cambiar y mejorar la vida a mucha gente. Eso es lo realmente importante para él. Y el poder hacerlo en un empresa que su socio y él crearon de la nada.

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